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Soñé que una vena se me había marcado en la mano derecha, era una vena mediana que cruzaba por en medio mi muñeca y se dirigía al pulgar, no sabía qué pasaba. Pensaba que ese era el brazo de mi tatuaje y recordaba como todos lo confundían con el tatuaje de alguien más o bien un rosario. La vena seguía ahí y empezaba a contornear el tatuaje, me alarmaba pensando que probablemente yo me había tatuado esa vena sin darme cuenta, pero eso era imposible porque de alguna u otra forma los tatuajes no se mueven, me decía a mí misma "pero este se está moviendo". Empezaba a seguir el trayecto que dibujaba la vena y consideraba volverme a tatuar. De la nada esa vena me hacía ponerme frágil, no sé porqué ver una vena pondría frágil a alguien. Empezaba a hablarme a mi misma, es algo tan delicado, me decía, es sangre corriendo dentro de una membrana debajo de la piel, es como una carretera que nutre el cuerpo y hace que pueda mover la mano. Observaba (como si tuviera rayos x) las venas que abrazaban los músculos de mi mano y abrazaban mis dedos como anillos girando eternamente. Mis tatuajes abrazaban mi brazo en paisajes y percibía esa vena con tanta fragilidad que me daban ganas de llorar. Intentaba tocarla pero no podía porque estaba dentro de mi piel. Ahí me desperté.