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Soñé que la veía de nuevo. No puedo describir el lugar en el que estábamos exactamente... era todo muy borroso, como si una espesa niebla llenara el lugar, pero al mismo tiempo había mucha luz. Ahí estaba ella sentada de piernas cruzadas y de espaldas, sólo podía ver sus chinos y su dibujo. Le preguntaba qué dibujaba y, como siempre, trataba de interpretar su dibujo. Me daba cuenta de lo mal que yo estaba cuando ella volteaba y me decía "noooo es un diablito jajaja, mira estos son sus cuernos y sus alaas" me daba mucha risa y me daba cuenta de lo mucho que la extrañaba, de lo diferente que sus ojos veían al mundo.

A los pocos días la vi de nuevo, después de 4 años, la convivencia fue como si no hubiera pasado ni un día, pero esta vez lo disfruté como nuca... tal vez porque sabía que sólo sería por ese día. Los sueños son muy poderosos.